sábado, 25 de julio de 2015

Todo queda igual.

Siempre estoy y nunca tocas:
te quedas ahí, de pie,
junto a la puerta, esperando
que yo, de alguna forma,
te descubra y acuda a secar tu llanto...

Y yo no te veo, me quedo así,
igual esperando que tu alma grite
y mi cuerpo corra a abrazarte
aunque sepa que ya no estás...

Y hoy te sé ahí,
me acerco,
intento que el frío de tu muerte me recorra,
pero nunca estás ahí.

Todo queda igual.

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